miércoles, 16 de octubre de 2013

Práctica BLIJ.


LA ANIMACIÓN A LA LECTURA DESDE EDADES TEMPRANAS
Pedro César Cerrillo Torremocha

El siguiente artículo de Pedro César Cerrillo Torremocha, hace referencia a la literatura de nuestra sociedad, la sociedad de la información frente a la sociedad del conocimiento, dos visiones ampliamente separadas.

En la sociedad de hoy día, el tiempo dedicado a la lectura ocupa un lugar mínimo. Carece de importancia para las personas, que parece ser,  suelen encontrar algo mejor que hacer para disfrutar de su tiempo libre. Tal es así, que Gil Calvo, habla de una desnaturalización lectora.

Ante esta situación, es curioso no encontrar en los ciudadanos una actitud preocupante, con la que se promueva y se valore la importancia de tener un buen hábito lector. Es importante propagar un comportamiento lector comprometido, ya que la lectura debe ser entendida como un bien al que como ciudadanos, todos pueden y deben acceder. Ser partícipes activos de la lectura les permitirá comprometerse a su vez, de manera libre y crítica con la sociedad del conocimiento.

Para tratar de conseguir lectores comprometidos se habla de alfabetización, de hábito lector, y de competencia lectora. Todo ello unido, se desarrolla mediante la práctica de la lectura, pero resulta una adquisición compleja.

 Con el fin de llevar a cabo estas habilidades en la lectura, se han propuesto algunos recursos que facilitan el proceso de este aprendizaje. La animación a la lectura es uno de ellos, aunque se ha ido degradando su esencia, entediendola como conjunto de estrategias y juegos dirigidos a la lectura de un libro determinado en lugar de verla de manera más globalizada, fomentar la lectura para a su vez, conseguir un hábito lector.
Otro de los recursos se centra en la promoción lectora. El  fin de esta propuesta es alcanzar mayores lectores y un mayor hábito lector pero a pesar de verse aumentado el índice de lectores, se debe seguir trabajando en ello.

Es necesario destacar dos aspectos clave que deben ser considerados:
1)        En primer lugar que en el hábito lector tiene mayor influencia el ámbito familiar, dejando de lado el contexto escolar. Es un requisito imprescindible que los padres sean lectores habituales, dispongan de libros/ biblioteca y sepan establecer relaciones entre ambos.
2)        En segundo lugar, se debe diferenciar los diferentes enfoques de lectura, la obligatoriedad y la voluntad. Para conseguir un hábito lector en el alumnado se requiere que el niño sienta por el mismo la necesidad de leer y encuentre placer en ello. De este modo se entiende que la lectura es un acto voluntario, individual, el desarrollo de la cual, lleva a la satisfacción personal .

Sin embargo, cabe aclarar, que el carácter obligatorio de las lecturas no debe verse con una actitud negativa. Ambos enfoques deben convivir, pero bien es cierto que la lectura escolar que los alumnos perciben como obligatoria, debe estar más centrada en el propio acto de leer, que en conseguir una serie de objetivos con el libro trabajado.

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